martes, 20 de mayo de 2008

Atraviezo los espejos de mis ojos
cómo si tuviera delante de mis pupilas
el especto de las imágenes que se deslizan
como piedras e imánes en mi cabeza.

La urgencia es destallar
los cuellos,

ahora soy una paloma erizada
viendo pasar los trenes
escuchando las voces
humanas.


La urgencia es desatar los cuellos,
y hacer aire mi carne.